Saltar al contenido
Todos los rincones más bonitos de Grecia en nuestra página we

Olimpia: Historia y Turismo

Olimpia es una ciudad de la antigua Grecia negada a ser sepultada en el tiempo, un espacio que se conoce por ser uno de los lugares turísticos más enigmáticos de Europa.

Ubicado en el Peloponeso, específicamente en la prefectura de Élide, esta localidad está bordeada por el Monte Cronos y atravesada por el río Alfeo. Se levanta como un lugar de tradición arqueológica.   

Olimpia atesora una larga historia, no solo deportiva, sino de mitos y leyendas que enriquecen la historia universal y la hacen más atractiva para los visitantes y apasionados de la cultura helena.

Historia de Olimpia

Olimpia es la parte de Grecia conocida por ser el punto de partida de los Juegos Olímpicos hace millones de años, y la que se ha convertido en parte del itinerario de quienes recorren el Peloponeso. Según los estudios realizados, esta zona existe desde el Período Neolítico.

Algunos arqueólogos han encontrado indicios de la Edad de Bronce, mientras que otros hallaron partes de estatuas de Zeus, altamente venerado y en honor a quien se construyó un  gran templo, en el que estaba la efigie del Dios griego, considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

El templo de Zeus atrajo no solo las miradas positivas de quienes admiraban la construcción estilo dórico, sino que hizo de la ciudad un blanco para que los bárbaros saquearan, debido a la riqueza de los materiales utilizados para su edificación.

Según los registros históricos, durante el mandato del Imperio Romano, Olimpia fue adquiriendo más riquezas. El emperador Nerón ordenó construir un palacio desde donde se generaban ingresos para la ciudad. Sin embargo, esta construcción fue perdiendo su importancia y Olimpia dejó de ser la ciudad productiva que se conocía hasta ese momento.   

Los últimos juegos se celebraron en el año 324, con la llegada de emperadores romanos que fueron propagando el cristianismo y dieron un alto a la veneración pagana. Constantino prohibió adorar a Zeus u otros dioses griegos, mientras que Teodosio abolió por decreto la realización de los Juegos Olímpicos.

Además de los saqueos y malas administraciones que fueron empobreciendo la localidad, se cuenta que en los años 522 y 551 se registraron dos movimientos sísmicos de gran escala que causaron estragos y dejaron inhabitable la ciudad. No obstante, hoy es de gran interés turístico por sus ruinas y lo que aún queda firme.    

Esta parte de Grecia, conocida por su tradición religiosa y mítica, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1989, en ella no solo se encuentra el mayor templo de adoración a Zeus, sino que  fue centro de adoración de Hermes, el mensajero de los dioses y de su esposa Heras.

Datos aproximados de las autoridades de Olimpia, registran al menos 30 millones de visitantes anuales, lo que la convierte en una de las ciudades más concurridas de Grecia.

Visitar uno de los destinos arqueológicos más conocidos de Grecia, como lo es Olimpia, es una de las mejores experiencias para los viajeros del mundo. El recorrido te paseará por un lugar mágico y envuelto en una atmósfera de misticismo, en el que la historia de los dioses griegos toma fuerza. Debes estar muy atento a los carteles informativos que encontrarás durante el paseo, en inglés y griego.

Al entrar, encontrarás el gimnasio, en donde se entrenaban los atletas en pruebas de jabalina,  velocidad y lanzamiento de disco. Muy cerca está la Palestra una construcción donde se ejercitaban los competidores de lucha, salto de longitud  y boxeo. Esta construcción tenía un patio cercado por columnas jónicas que abrían paso a unas habitaciones destinadas a diferentes usos.

Más adelante hallarás la casa de los Thekoli, mejor conocidos como los tres sumos sacerdotes del santuario y el Heroon, un altar en el que rendían culto a los dioses griegos como Zeus y Apolo. Muy cerca de estas ruinas está el taller de Fidias, donde el escultor esculpió la estatua de Zeus, luego este edificio fue convertido en una iglesia cristiana.

Otro de lugares a ver en Olimpia es el Leonidio, un edificio en el que se hospedaban las personalidades que visitaban el recinto. Tenía un patio bordeado por 44 columnas de estilo dórico, a las que se sumaba una segunda hilera de columnas jónicas que fungían como cierre de la fachada.

Caminarás por la frondosa zona boscosa que hace un equilibrio perfecto con las ruinas del lugar, hasta llegar a lo que queda del templo de Zeus, el que en su momento fue el edificio de mayor importancia en el Santuario de Olimpia, pieza fundamental del Altis, por su dimensión  arquitectónica y litúrgica. Dentro del templo estaba la estatua del dios, sentado en su trono realizada por Fidias en marfil y oro y que fue destruida por el fuego.  

Bordeando el templo del dios griego estaba la Casa de Nerón y el Pórtico de Eco, que separaba el recinto del estadio. Luego podrás disfrutar del Pelopio, un monumento con forma de pentágono, dedicado al héroe Pélope.

El siguiente edificio con es el Filipion, una edificación circular, construida por Filipo de Macedonia que tenía 18 columnas jónicas y varias esculturas de la familia real de macedonia.

La caminata te llevará hasta el Templo de Hera, del que quedan algunas de las columnas que lo sostenían. Dentro se hallaban dos estatuas: una de Hera y la otra de Zeus. Fue en este recinto donde encontraron la representación del Hermes de Praxíteles, que actualmente está en el museo.

En el Altar de Hera, cada cuatro años se enciende la llama olímpica y luego es llevada a la ciudad designada para la organización de los Juegos.

Finalmente llegarás al Estadio de Olimpia, donde si te fijas bien, verás las líneas de salida y llegada de los atletas. Tenía un aforo para 45.000 personas, que debían sentarse en el suelo, debido a qu las gradas estaban destinadas para los jueces.

No podrás irte de Olimpia sin visitar los museos. La primera opción es el Museo Arqueológico, en el que atesoran los restos encontrados en la zona arqueológica y está considerado uno de los mejores de Grecia.

Más adelante encontrarás el Museo de los Juegos Antiguos, un lugar en el que apasionados y escépticos del deporte se sentirán a gusto con la historia que se comparte en sus paredes. En este lugar verás objetos y pinturas que resaltan la importancia de los juegos en la Antigua Grecia.

Mucho que ver en este rincón de Grecia, repleto de ruinas que hablan de la historia arqueológica de la antigüedad.

Los Juegos Olímpicos Antiguos

Olimpia es el punto de partida de la prolífica historia de los Juegos Olímpicos, con una relevancia que llegó a ser comparada con la de los Juegos Píticos celebrados en Delfos. Los primeros se habrían realizado en el año 776 a. C, en honor al dios Zeus.

Los juegos Olímpicos y Píticos formaban parte de los cuatro Juegos Panhelénicos, celebrados por tradición en la Antigua Grecia, complementados por los juegos Nemeos e Ítsmicos, en honor a Hera y a Poseidón.

La competición mundialista ha sido suspendida en distintos períodos, los más largos durante conflictos bélicos, incluso fueron abolidos por el emperador Teodosio. Sin embargo, la tradición se ha mantenido, hasta convertirse en el encuentro deportivo de mayor importancia a escala mundial, celebrada cada cuatro años.

Una corona de laurel es el  símbolo del evento, fundamentado en el significado que tiene el olivo y porque semejaba a los tres medallistas de cada prueba. Olimpia fue el lugar en el que se encendió por primera vez el llamado fuego olímpico, recorrió otras tierras helenas  y diversas partes del mundo.

Grecia volvió a ser la capital olímpica 108 años después, en 2004 los atletas del mundo se reunieron para participar en distintas competiciones. Cada edición tiene una mascota representativa y las de 2004 fueron Atena y Febo, en honor a los dioses Ateneo y Apolo, a quienes en la antigüedad se conocían como los protectores de la ciudad.

En sus inicios los juegos olímpicos giraban en torno a una sola competencia, que era la carrera automóviles en las inmediaciones de la ciudad, pero luego fueron incorporando otras disciplinas  como la lucha libre, las carreras a distancia y el pentatlón, en el que se incluían lanzamiento de jabalina y disco, carreras de velocidad y lucha.

Los competidores eran de sexo masculino y participaban desnudos en cada encuentro. Mientras que las damas tenían prohibida la participación. No obstante, había competiciones de carrera para mujeres que tenían lugar en el estadio Olímpico y se llevaban a cabo en honor a la diosa Hera.

Quienes participaban lo hacían de manera individual y no representando a un país, como se hace hoy en día. Los ganadores no recibían medallas, sino la corona con hojas de olivo y tenían la oportunidad de colocar una estatua con su imagen en la ciudad y se escribían poemas en su honor.

Como dato curioso, antes de iniciar las competiciones los atletas debían sacrificar a un cerdo en honor a los dioses.

Los Juegos Olímpicos se reanudaron en 1896 y Grecia volvió a ser el punto de partida de un nuevo comienzo con la realización del evento en el famoso Estadio Panathinaiko, en Atenas, desde donde se llevó a cabo la competición con todas las exigencias de la modernidad.

Durante la inauguración el estadio fue rebasado en su capacidad. Hoy la cita olímpica se mantiene como el encuentro deportivo que reúne a más personas de todo el mundo cada cuatro años o una olimpiada, como se conoce en Grecia.

El estadio olímpico se mantiene como el lugar donde se enciende la Llama Olímpica, como símbolo de todo ciclo de competiciones  y que, por tradición, arde con los rayos del sol.

¿Cómo llegar a Olimpia?

Para llegar a Olimpia se puede comenzar en Atenas, la capital de Grecia, desde donde si vas en automóvil  tomas la vía Corinto-Patras-Pyrgos, para recorrer más de 300 kilómetros en aproximadamente tres horas y media.

Tienes otra alternativa que es la Corinto-Trípoli-Arcadia, solo debes trasladarte por la autovía en dirección Trípoli hasta topar con un desvío a Ancient Olympia, tomas la vía y te preparas para recorrer unas cinco horas.

Si el traslado es en autobús, llegas a la terminal A, donde debes estar antes de las 9:00 am, para salir a las 9:30 am y a las 12:30 m. El recorrido dura más de cinco horas.

Hay otra opción que es en tren, lo que podría ser más rápido y seguro si tomas la ruta que va directo de Atenas a la antigua Olimpia.

Quienes conocen el itinerario recomiendan comprar de forma anticipada los billetes de regreso y así evitar demoras o retrasos en el retorno.

¿Dónde alojarse y comer en Olimpia?

Por ser una zona turística por excelencia, en Olimpia hay variadas opciones para comer y hospedarse durante el recorrido. Los restaurantes que encuentras basan su menú en la tradicional comida mediterránea, además de platos veganos, aunque hay sitios en los que te permitirás degustar una rica parrilla.

Hay bares y cafeterías que ofrecen ricos cócteles y dulces, que te llevarán a disfrutar a plenitud de tu paso por esta ciudad. Los precios son variados y dependerán de tu presupuesto y lo que buscas hacer.

Entre los platos típicos, que de seguro tendrás en cualquier carta de restaurante en Olimpia, es la mousakka y el gyros. Lo primero es una especie de lasaña de carne picada de cordero, berenjenas y tomate. No será extraño encontrar versiones con calabacín o patatas. Mientras que el gyros es el llamado pan de pita, relleno de carne asada, cebolla, tomate y salsa.

En lo que se refiere a pernoctar en Olimpia, podrás escoger entre 13 hoteles, todos con excelente servicio y un personal cualificado pata atender a los visitantes. Solo debes buscar la mejor opción, la que asuma que más que un turista, eres un viajero dispuesto a la aventura por conocer lo que queda de la mítica ciudad.   

Consejos para visitar Olimpia

  • Si vas en automóvil, deberás dejarlo en alguno de los dos parkings que están a las afueras del recinto arqueológico, ya que únicamente hay acceso para vehículos autorizados y taxis.
  • En verano podrás entrar a la turística ciudad de 8:00 am a 8:00 pm y en invierne la visita es hasta las 5:00 pm.
  • Hay que pagar en efectivo para entrar.
  • Lleva protector solar, agua y gorra, porque hay pocas zonas de sombra.
  • Para disfrutar de cada rincón de Olimpia se necesitaría un día y algo más, pero lo puedes hacer en horas, si te lo propones.
  • No dejes de documentarte, ya que hay pocos guías de información, solo los carteles informativos que te orientan en el recorrido.